Voy a comentar el caso de un paciente de doce años sexo masculino que tuve la oportunidad de ver dos veces en el consultorio. Ambas veces fue acompañado por su madre. La primera consulta fue para un control de salud, en donde se le realizaron una serie de preguntas personales y el examen físico que resulto normal. El niño cometo que vivía con la mama y su hermano de 19 años, que los padres estaban separados pero que tenía buena relación con el padre. La madre comenta que este año comenzaría la secundaria, y el agrega que estaba bastante ansioso por ello, mas que nada porque siempre tuvo dificultades en el estudio, tomaba clases particulares y su mama lo ayudaba mucho con el estudio. También comento que en un momento hizo un tratamiento para ADD, pero que ahora ya no lo hacía. La Dra. le preguntó como había terminado la primaria y si ahora que se cambiaba de colegio iba a seguir teniendo los mismos compañeros o no, el niño respondió que sigue con muchos de sus amigos. El chico parecía muy sociable por lo comentado por él y su madre .Se le preguntó sobre la practica de ejercicio físico, el niño comentó que en el colegio realizaba y que ahora en verano hacia natación todos los días. La madre aclaró que pasaba mucho tiempo frente a la PC y jugando Playstation, pero que habían hecho algún tipo de acuerdo con la madre para limitar las horas de estos juegos. Un problema que surgió era sobre el peso, si bien el chico estaba excedido un poco de peso, no era un chico que tuviera problemas alimenticios. Pero igualmente tanto el como su madre (si bien la madre tenia un trato muy ameno con su hijo era un tanto sobre protectora) se veían preocupados por el tema. La doctora propone que el chico arme un diario de comidas que consumía en una semana y que la próxima semana lo veían y hablaban del tema. A la semana siguiente llega el chico y su madre a la consulta y lo primero que dicen es que tuvieron una semana atípica, que habían salido de vacaciones y que además el niño había estado varios días en la quinta de un amigo y habían comido de mas. Igualmente el niño le mostró el diario a la doctora y hablaron de nutrición. La médica le dio un par de pautas alimenticias. Le dijo básicamente que restrinja las gaseosas, que trate de comer dulces dos veces a la semana solamente, y que reduzca las cantidades. También le entregó un cuadernillo donde tenia desarrollado un plan de alimentación. El niño y la madre estuvieron de acuerdo con lo pautado, la madre aseguró que iba a empezar a cambiar la manera de cocinar así todos en la casa aprendían a comer sano. Finalmente quedaron en verse la semana próxima para ver como les había ido.
Las preguntas que me surgieron del caso son: ¿a que edad es conveniente empezar a hablar con los niños sobre pautas alimenticias?, ¿Qué tan estrictas deben ser las mismas?; sabiendo que este niño estaba bastante preocupado por su nuevo comienzo en el secundario, como repercutiría en su vida añadir mas preocupaciones como seria el cambio de hábitos alimenticios?
martes, 23 de febrero de 2010
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